jueves, 2 de septiembre de 2010

DE AMOR Y AMORES III

DE AMOR Y AMORES II, acabose con ésta frase: “ estoy encantado con amar, amar y amar.
Os planteais la siguiente pregunta: ¿acaso se puede amar con esa intensidad, con esa dedicación a varias personas a la vez??, ¿las mariposas que revolotean en el estómago, son las mismas? … e infinitas mas(alguno lo ha planteado ya en algún comentario).

Enamorarse, estar enamorado y volverte a enamorar, es encontrarse en un estado psíquico... como diría, mejor sirva el ejemplo si nos referimos al estado físico (metafórico claro): sería como esa fina lluvia que te moja al caer. Pasa la nube. Pero viene otra y te vuelve a mojar… y así sucesivamente. Te encuentras con la primera nube y… te vuelve a mojar. Como el viento que sopla y se siente al pasar…

Si ya para la mayoría es imposible considerar que el amor pueda persistir en el tiempo, y que sólo algunos locos pueden creer en ello, de loquísimos es pensar, que esos síntomas se enfoquen hacia varias personas (dos, tres… por ejemplo) hablando del amor pasional. Y es que, en cuestión de amores todo vale, todo caso puede llegar a darse, si a los amantes les vale, y al dicente (a tenor de su experiencia) le ocurre, le reconforta, ayuda y necesita. Aunque tres cuartas partes pertenezcan “al retablo de la espera con ilusión”. Quizá lo mas amargo de esa espera, sea ver como sumamos años, lo que se traduce en sufrimiento, porque el tiempo vital se marchita.

Por ello, y para no sufrir, quieres alejarlo de tu vida. Buscas no amar con todo lo que da tu ser, con toda intensidad. Tratas de no soñarla, (cada sueño ese amor diferente, porque con todas sueñas y esa es otra prueba). Tratas de no recordar, de no buscar, de no encontrarte con… y sabe ¡DIOS! ¿hasta de odiar?. Pero es imposible, solo en tu pensamiento están. Te las encuentras, esperas verlas con impaciencia, ruegas porque estén bien… y de diversas maneras indicas que nunca olvidarás. Das gracias porque está a tu lado, das gracias por mantenerse “así”. Por darte la ilusión de vivir ese amor con un sentimiento tan irrepetible y a la vez noble. Y por supuesto sabes que nunca odiarás, porque cada día que pasa, amas con mayor intensidad... sabes que el tiempo vuela y te resistes a aceptarlo… y echas mas de menos.

Con la inocencia que da el amar a alguien en concreto, no me reprocho a mi mismo el estarlo de esa persona que no esta enamorada, que no corresponde... que vive ajena al sentimiento. Entiendo que no hay nada malo. Que no hay nada malo conmigo. Es simplemente, que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona, o lo tiene ocupado y no le cabe nadie más, o está en ese altar y no lo sabrá. Al igual que cuando alguien está enamorado de ti, y tú no lo amas... Te sientes honrado de que el amor vino y tocó a tu puerta… pero dulcemente tienes que rechazar el regalo, porque es algo que mas tarde no puedes devolver.

En un mundo en donde la separación de los matrimonios esta a la orden del día, puede ser difícil creer que existan personas que ni siquiera el paso del tiempo o la adversidad pudieran mellar ese sentimiento. Algunos lo llaman su alma gemela, otras su otra parte, su complemento… lo realmente importante es que son el uno para el otro. No se trata de ser un esposo perfecto (o perfecta esposa), es que día a día, de lo que se trata es de ser la mejor persona para su pareja (¿Que entiendo con ser cada día la mejor persona para tu pareja?). Hasta aquí está claro que se puede entender la reflexión, cuando hablamos de dos. Pero… había empezado ésta tercera parte hablando del “multiamor”, ¿se puede dar? , cada uno somos un mundo, cada persona tiene una capacidad de aguante diferente, en cada faceta, una fuerza mental diferente, una concentración diferente… y hoy día ya no me ,sorprende casi nada. El haber visto y experimentado tantas cosas, me dice, me demuestra que todo es posible… si realmente estamos predispuestos.

De todo lo anterior nos podemos ir planteando infinidad de nuevas preguntas, como por ejemplo: ¿ pero... con todas hay sexo ?, (con lo que cansa eso) jejejejeje, la respuesta en otra entrega.